InforCampo

31 08 2007

INFORME SOBRE CULTIVOS EN ARGENTINA

TRIGO

Concretadas 99,3% de las 5.400.000 hectáreas, prácticamente finalizó la siembra del ciclo 2007/2008. Por persistente sequía, abandonaron la implantación en sectores continentales extra-serranos del sudoeste y sudeste agrícola, recorte que estaría compensado por expansiones mayores a las previstas en Córdoba, norte de La Pampa y puntuales del centro de Santa Fe. La prolongada ausencia de lluvias e intensas heladas, secó la superficie en la mayor parte de los suelos.

El rigor ambiental afecta primordialmente cultivos tardíos con menos profundidad de raíces. Aún la mayoría de los cuadros nacionales subsisten en buena condición. Sin embargo el menor logro de plantas, el bajo porte y la dificultad para cerrar el entresurco, evidencian retrasos en crecimiento y desarrollo que perfilarían menor acumulación de materia seca.

Los cultivos necesitarán lluvias y mayor temperatura para potenciar el crecimiento aletargado y no afectar la formación de granos (rendimiento). Por el momento, el “estado de pasto” mantiene bajo el nivel de demanda, pero a partir de mediados de septiembre cuando comience la encañazón, la necesidad creciente iniciará una “ventana definitoria”. Más allá de esa fecha las restricciones en la oferta ambiental (primordialmente humedad-temperatura) erosionarían la potencialidad de los rindes.

En contraposición el ambiente frío y seco esta favoreciendo la sanidad, rusticidad y exploración del sistema radicular. En Córdoba el noroeste en torno a Jesús María, Villa del Totoral y hasta S.F. del Chañar presenta lotes tempranos encañando pero aún sin la hoja bandera totalmente desplegada. Los tardíos macollan todavía buenos pero más golpeados por falta de agua y bajas temperaturas.

El rigor ambiental ayudó a disminuir los ataques de pulgón. Hacia el centro provincial las inmediaciones a Río Tercero, Corralito, Alcira y Va. Ascasubi, como en la mayor parte de la provincia, también transitan el pleno macollaje. Los cultivos tienen en promedio 20cm de altura. En suelo sueltos de menor retención hídrica (Va. Ascasubi) y en siembras con hileras distanciadas a mas de 25cm les cuesta cubrir el entre-surco. La disponibilidad de agua se ha ajustado más, encausando síntomas como el amarilleado de las hojas bajas y tornando poco factible la re-fertilización (limitaría la respuesta). Algo mas hacia el este, la franja Va del Rosario-Oncativo-Oliva debía controlar arañuelas fundamentalmente en lotes con antecedente trigo/soja.

En la zona los tempranos están buenos pero recién comienzan la encañazón (ya debieran tener mas de un nudo). Los tardíos con solo 2-3 macollos tienden a regulares con el correr de los días. Hojas basales amarillentas y puntas algo dañadas por la helada del lunes. Hacia el eje Alcira-Rio Cuarto-Cnel. Moldes los cultivos también están “pasados de frío”.

Cuando lo usual a esta altura son 7 a 11 macollos, actualmente rondan los 5 a 7. El menor desarrollo aéreo (menor acumulación de materia seca) supondría menor partición a los futuros granos (menor potencial de rinde). Sin embargo, esto también supone menor consumo hídrico y mayor estabilidad en un contexto de limitación por agua como parecen indicar las perspectivas meteorológicas.

En las inmediaciones se controlaba una minoría (<20%) por pulgones verde y ruso utilizando fosforados, clorpirifos y en menor medida insecticidas sistémicos como los dimetoatos. También en Laboulaye-Gral. Levalle desmejoran (todavía buenos) su aspecto por falta de agua y temperatura. En Unión y Marcos Juárez los “muy buenos” disminuyen con el correr de los días. Como el general de los cultivos nacionales, necesitan lluvias y más temperatura para potenciar el crecimiento.

En Santa Fe, el domo oriental (Avellaneda) ha mejorado fundamentalmente hacia el norte donde había precipitado en las últimas semanas. Macollan buenos a muy buenos al llegar a San Justo, donde los mas tempranos implantados a fines de mayo han empezado a encañar. Los cultivos han “metido las necesarias horas de frío” y como la mayor parte nacional, les será clave el clima a partir de mediados de septiembre. El eje Esperanza-Rafaela se mantenía estable en pleno macollaje con necesidad de agua creciente hacia el oeste ingresando a Morteros-San Guillermo-Ceres.

Al norte de Tostado el domo oriental ha sembrado muy poco con escasos cultivos en estado pobre. Adentrando en el centro santafesino, en Cda. Rosquín la condición sigue favorable aunque también a la espera de “lluvias impulsoras”. Los ciclos largos e intermedios tienen adecuado número de macollos y con lluvia mediante en septiembre, podrían esperar rindes muy buenos a excelentes. En contrapartida los ciclos cortos (30% del área) no han llegado a macollar suficientemente, por lo que su potencial sería más limitado. En el centro-sur provincial las siembras más tempranas de algunas localidades (eje Armstrong-Arteaga) iniciaron encañazón.

La mayoría aún en pleno macollaje evidencia deterioros de aspecto, fundamentalmente en las siembras tardías recostadas al oeste lindante con Córdoba. Los planes de fertilización al macollaje se han realizado en gran parte de los lotes, mientras una proporción menor aún necesitaba abastecerse o necesitaba humedecimientos superficiales que aumenten la eficiencia de las dosis. En Venado Tuerto por el momento aguantaba la falta de agua sin comprometer el rinde potencial. Los tardíos arrancaban la etapa de macollaje. En Entre Ríos* las lluvias del domingo aportaron los mayores volúmenes sobre el sur (hasta 10-15mm).

A finales de semana los lotes del arco Gualeguay-Urdinarrain-Concepción del Uruguay denotaban algunas mejoras. La provincia presenta cultivos mayoritariamente buenos/muy buenos (>80%) y una minoría correspondiente a siembras tardías, con condición regular por la menor cantidad de plantas logradas. En Buenos Aires donde se concentra mas del 60% del área destinada al cereal los lotes de la franja norte (Arribeños-S.A. de Areco) y este (Cañuelas-Ayacucho-Balcarce-Mar del Plata) todavía mantienen plantíos mayoritariamente buenos/muy buenos. Decrecen a buenos hacia el centro provincial, empeorando hacia el oeste y sobretodo en el sudoeste bonaerense. En el norte de Buenos Aires, si bien Arribeños esperaba más lluvia y temperatura que los potencie, seguía en condición muy buena. Como en Pergamino, Cap. Sarmiento y Salto, están aletargados pero muy sanos y con buen stand de plantas. Se observan algunas diferencias en aspecto vinculadas con la disponibilidad de humedad. Lotes con mayor suerte en las recargas (por ej. en Cap. Sarmiento), barbechos mas prolongados, suelos menos removidos (en la cosecha de gruesa) y mayor cobertura ostentan los mayores desarrollos.

En Salto el faltante causaba retorcimiento en las hojas pero sin afectar todavía el rinde potencial. Hacia el este Las Flores tiene tempranos con 2 a 4 macollos, mientras los tardíos 2 hojas o formando el primer macollo. Se aplicaban herbicidas pre-emergentes y urea en aquellos que pudieron abastecerse.

Algo más hacia el centro, Bragado se ve muy atrasado esperando como el resto, lluvias y mayores temperaturas. Las próximas dos semanas serán un “punto de inflexión” para el potencial de los cultivos, fundamentalmente los tardíos menos desarrollados. En el oeste de Buenos Aires, Rivadavia, Trenque Lauquen, Tres Lomas, Daireaux y otros partidos presentan menos plantas que el objetivo.

La reducción en el stand se asocia a las continuas heladas, la falta de humedad superficial o la excesiva profundidad a que debieron sembrarse. También habría afectado la compactación derivada de la cosecha gruesa sin piso. Se necesitan lluvias y mayor temperatura para que una mayor cantidad de macollos compense la reducción al número de plantas. Se destacan algunos sectores localizados entre T. Lauquen y norte de Tres Lomas donde lluvias de 10mm mejoraron el aspecto. En el sudeste bonaerense el sector líder de Mar y Sierras (Lobería, Gral. Alvarado, Balcarce y Gral. Pueyrredón) proseguía muy bien.

También en sectores costeros de Necochea y San Cayetano (en menor medida). Zonas continentales de estos partidos y la extensión comprendida por Tandil, B. Juárez, A.G. Cháves y Tres Arroyos siguen necesitando lluvias. La situación comienza a ser crítica en los cultivos más tardíos y en los lotes menos provistos (convencional/lomas/someros). En inmediaciones de Tres Arroyos el aumento en la temperatura todavía no impulsaba notablemente el crecimiento de los lotes limitados por humedad. Algunas áreas llevan retrasos en desarrollo de 40 días.

El sudoeste debió abandonar la mayor parte de las siembras pendientes. La urgencia de agua ahora jaquea la supervivencia de los cultivos localizados al oeste de la ruta 33 al sur de Darregueira. Los sectores serranos del este todavía “aguantan”. El Noroeste Argentino avanza hacia etapas claves empeorando el aspecto y potencialidad de sus cultivos (regulares).

 

GIRASOL

La sequía detuvo la implantación en las provincias de Chaco y Santiago del Estero, complicando también las coberturas en el casi todo el norte de Santa Fe, de modo que a nivel nacional el progreso de la siembra alcanzó a tan solo al 6,7 % de la intención, proyectada todavía en 2,6 millones de hectáreas.

La prolongada ausencia de lluvias motiva un atraso de 8,7 puntos respecto a similar fecha del año anterior y mayor aún si se la relaciona con el avance de la campaña agrícola 2005/06 en 12,2 puntos porcentuales. La seca abarca casi la totalidad de los departamentos esteños de Santiago del Estero, sudoeste y centro del Chaco. Fuertemente afecta al noroeste de Santa Fe y en menor medida al nordeste.

En números absolutos se implantaron 175.000 hectáreas de las cuales 130 mil se realizaron en Santiago del Estero y en el Chaco (mayoritariamente la mayor superficie se realizó en ésta última) y unas 43.000 en el norte de Santa Fe, principalmente en el extremo nordeste de la provincia. En el norte Entre Ríos *, para la que se especula un crecimiento del área cultivada de algo más del 15 por ciento, se cultivaron a la fecha unas 1.500 hectáreas.

En las provincias norteñas solo lluvias de buen milimetraje en el corto plazo podrían revertir el recorte de la superficie sembrada. La ventana de siembra se acorta, quedando solo el mes de septiembre para instalar un cultivo de buenas posibilidades productivas. Implantaciones muy tardías no son aconsejables desde el punto de vista de los rindes y calidad del producto La falta de humedad no solo impide las siembras sino que afecta la evolución de lo sembrado, donde los fuertes fríos también ralentizan las etapas vegetativas iniciales.

Lo implantado en siembras convencionales y con buenos barbechos tienen un mejor desarrollo. No se advierten daños significativos por insectos cortadores como ocurrió en la campaña anterior. Las intenciones de siembra siguen siendo altas en el resto de las zonas girasoleras perfilando incrementos aún no definidos. Las tendencias reportadas son crecientes para el sudeste - sudoeste de Buenos Aires y el centro sur de La Pampa. La superficie a sembrar combinadamente en estas regiones superaría entre un 15 a un 20 % la del año anterior.

Cabe consignar que durante la campaña pasada todas ellas concentraron más de la mitad del área cultivada nacional y el aumento esperado, clima mediante, impactaría fuertemente sobre la superficie total, compensando la eventual merma que se origine en las provincias norteñas si el clima seco persiste. Las proyecciones de siembra son también alcistas en el norte de La Pampa, en el oeste bonaerense y moderadamente en el sur de Córdoba. Con este escenario la proyección del área sembrada se mantiene en 2.600.000 hectáreas, un 9,0 por ciento mayor a la zafra pasada, no descartándose la posibilidad de ser mayor si un clima húmedo en lo inmediato permite cumplir las intenciones originales en las provincias del norte del país.

MAIZ

Un escaso 0,9 % se lleva sembrado en todo el país con el cereal. Las coberturas se concentraron básicamente en el centro y norte de Santa Fe (siembras tempranas), lotes aislados en Entre Ríos y muy puntuales en el sur de Santa Fe. La falta de humedad superficial y fundamentalmente la baja temperatura en los suelos, demoran la implantación que muestra un ligero atraso de un punto porcentual respecto a similar fecha del año anterior.

La superficie proyectada con destino a grano comercial se mantiene transitoriamente en 3.270.000 hectáreas, un 14,0 por ciento superior a la zafra precedente, pero que puede sufrir modificaciones de tendencia decreciente según evolución de los factores que resultan más cruciales. Entre estos: la humedad y temperatura en los suelos, la oferta de insumos claves y los precios relativos de cultivos competidores. La humedad de los suelos acusa un paulatino desecamiento en su perfil superior, con un gradiente incremental de este a oeste de la región agrícola.

Incluso las diferencias se observan en la zona líder, mejor provista hacia el este de ella y con mayores carencias hacia el oeste. En las zonas periféricas, los déficit se agudizan en casi toda la geografía de la provincia de Córdoba, norte de Santa Fe, La Pampa, oeste –sudoeste y sudeste de Buenos Aires. A nivel sub superfcial las reservas son mayormente adecuadas, de modo que lluvias moderadas solucionarían el problema de las camas de siembra. En el norte de Buenos Aires, sudoeste de Santa Fe, este y sudeste de Córdoba la temperatura del suelo sigue siendo mas baja a la recomendable (10°C) para una germinación uniforme.

La temperatura ambiental prevista por los modelos meteorológicos pronostica el riesgo de irrupciones polares que podrían dañar las emergencias. Ambos factores condicionan el progreso de la siembra y sostienen la incertidumbre de los productores.

Encarecimiento/desabastecimiento en los insumos (semillas, herbicidas y fertilizantes) es otro factor que podría encausar el abandono de siembras inicialmente proyectadas. Si bien este escenario no se presenta en el estrato de productores que tienen armadas las rotaciones y realizan el cultivo con elevada tecnología (provistos anticipadamente de los insumos necesarios), en el otro extremo se encuentran los que ya no consiguen simiente o los que no tienen asegurada la oferta de herbicidas y fertilizantes.

En este último caso, los reportes indican una devolución creciente de semilla. Por otra parte, los precios del sorgo y del girasol han mejorado su ecuación económica y en consecuencia podrían reemplazar al maíz donde compiten por el uso del suelo. En la zona núcleo, la soja de primera y la secuencia trigo–soja de segunda parecerían haber mejorado su rentabilidad frente al maíz, constituyendo entonces otro elemento que podría reducir en esta región el incremento originalmente pensado. En síntesis, la superficie proyectada que ocupará el cereal con destino a la producción de grano (3,27 millones de hectáreas) dependerá en buena medida del comportamiento del clima futuro y de los valores del cereal, su relación con los precios de los insumos y disponibilidad oportuna.

 

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